Coche eléctrico vs gasolina: coste real comparado
La comparación entre coche eléctrico y coche de gasolina se suele hacer mal: se compara solo el precio de compra, o solo el coste de "recargar" frente a "repostar", ignorando el resto de partidas. Para tomar una decisión con cabeza hay que mirar las mismas seis partidas que en cualquier coche: energía, seguro, mantenimiento, impuestos, ITV y depreciación.
Energía: recarga vs combustible
Un coche eléctrico medio consume entre 15 y 20 kWh cada 100 km. Con 12.000 km al año, eso son entre 1.800 y 2.400 kWh anuales. Recargando en casa durante horas valle, el coste por kWh suele ser bastante más bajo que la tarifa general, lo que hace que la partida de "energía" de un eléctrico sea, en la mayoría de los casos, notablemente inferior a la de combustible de un coche equivalente de gasolina. La diferencia se reduce si dependes sobre todo de la recarga rápida en electrolineras, que tiene un coste por kWh más alto.
Mantenimiento: menos piezas móviles, menos averías típicas
Un motor eléctrico tiene muchas menos piezas móviles que un motor de combustión: no hay cambios de aceite, ni embrague tradicional, ni sistema de escape que revisar. Esto se traduce, de media, en un coste de mantenimiento anual más bajo. Donde no hay diferencia relevante es en neumáticos, frenos (aunque el frenado regenerativo alarga su vida) y otros elementos comunes a cualquier vehículo.
Seguro e impuestos
El seguro de un eléctrico puede ser algo más caro en algunos casos porque el coste de reparación de la batería, si se daña, es elevado. En impuestos, muchos ayuntamientos aplican bonificaciones al IVTM para vehículos eléctricos que pueden ir del 30% al 75% según el municipio, lo que compensa parcialmente esa diferencia en el seguro.
Depreciación: la gran incógnita
Aquí está el factor más difícil de predecir. La depreciación de los eléctricos ha sido históricamente más pronunciada que la de los coches de combustión, en parte por la rapidez con la que mejora la tecnología de baterías y por la incertidumbre sobre su estado de salud a partir de cierta antigüedad. Esto está cambiando a medida que el mercado de eléctricos de segunda mano madura, pero sigue siendo la variable donde menos certeza hay a varios años vista.
Cómo comparar tu caso concreto
La forma más honesta de comparar dos coches concretos (uno eléctrico y uno de gasolina) es meter los datos reales de cada uno en la calculadora del coste real del coche: mismo kilometraje anual, precio de la energía que realmente pagas, seguro, mantenimiento estimado, impuestos de tu ayuntamiento y una depreciación anual realista para cada tipo de vehículo. El resultado mensual te dirá mucho más que cualquier titular genérico sobre "lo que ahorra un eléctrico".
Compara tu eléctrico y tu gasolina lado a lado
Calcula el coste real de cada uno con tus propios datos y decide con números, no con titulares.
Preguntas frecuentes
¿Un coche eléctrico sale más barato que uno de gasolina?
En la partida de energía, casi siempre sí, sobre todo si recargas en casa en horas valle. En el conjunto (incluida depreciación), depende mucho del modelo concreto y de cuántos años pienses mantenerlo.
¿Los eléctricos tienen menos averías?
Suelen tener menos averías relacionadas con el motor de combustión, porque no existen esas piezas, pero pueden tener otros costes específicos si falla la batería o la electrónica de potencia fuera de garantía.
¿Se deprecia más rápido un coche eléctrico?
Ha sido así en varios modelos por la rapidez de la mejora tecnológica, aunque esto varía mucho según marca, modelo y estado de la batería, y la tendencia se está estabilizando conforme el mercado de segunda mano crece.